Novedades editoriales

5 de diciembre de 2017

Los misterios que esconde la tumba TT209


Tras 5 años de excavaciones en Luxor, los egiptólogos de la Misión Arqueológica de la Universidad de La Laguna han logrado identificar al propietario de la tumba TT209, que es más antigua de lo esperado y que, sin haberlo previsto, ayudará a conocer cómo eran las lluvias en Tebas en el primer milenio.

Miguel Ángel Molinero, director del proyecto Dos Cero Nueve y profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Facultad de Humanidades de la ULL, explica que la TT209, una tumba del Periodo Tardío situada en la orilla occidental de Luxor, es distinta a lo que se esperaba por su original arquitectura y, según sus estudios, es la construcción más antigua que se conoce actualmente de la Dinastía XXV.

Las excavaciones han permitido corregir la datación de la tumba, que ahora puede ser atribuida a esta Dinastía (c. 747 a 664 a.C.), originaria de la ciudad-estado de Napata (Kush), y el nombre y los títulos de su propietario nubio, Nisemro, el "supervisor del sello".

La TT209 fue construida en la ladera norte del wadi Hatasun, que nace en el valle de los Colores y entra en el del Nilo junto al muro meridional de la "Mansión de millones de años" de Ramsés II.

"La información disponible sobre el yacimiento antes de iniciarse la primera campaña de nuestro proyecto era muy escasa. Del grupo de tumbas tebanas tardías de tamaño medio, era una de las menos conocidas", relata Miguel Ángel Molinero.

La primera actuación sobre el terreno fue en julio de 2012 y cuando empezaron el trabajo de campo la tumba ya no se veía.

"Identificamos dónde estaba por referencias antiguas. Estaba completamente sepultada por riadas recientes del wadi, las basuras caídas desde la aldea de Hurubat y algunos escombros del momento de la demolición de sus casas", pues la población local fue desplazada de allí cinco años antes.

Lo que no esperaban los egiptólogos era que al excavar los sedimentos que cubrían la tumba constatasen que no habían entrado por el viento ni por la acción de seres humanos, sino por riadas producidas por lluvias procedentes de la montaña tebana, en época antigua, por lo que el trabajo con la estratigrafía ha consistido en identificar cómo el agua de la lluvia ha entrado en el recinto durante siglos.

Desde la segunda campaña, la excavación en el exterior de la tumba se ha abierto en dirección al centro del wadi para ampliar la información acerca del comportamiento y el régimen hídrico de las aguas que circulaban -y aún lo hacen- periódicamente por el cauce.

3 de diciembre de 2017

Hallan 27 estatuas de la diosa egipcia de la guerra Sejmet en Luxor


Una misión arqueológica ha descubierto en la ciudad egipcia de Luxor, 27 estatuas fragmentadas de la diosa faraónica de la guerra Sejmet, representada como una mujer con cabeza de leona, anunció hoy el Ministerio de Antigüedades egipcio en un comunicado.

Las estatuas fueron halladas por una misión egipcio-europea, encabezada por la arqueóloga Hourig Sourouzian, en la zona de los colosos de Memnon, como parte del proyecto de conservación del templo del rey Amenhotep III, situado en la orilla occidental del Nilo en Luxor (sur).

El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio, Mostafa Waziri, explicó que todas las estatuas están talladas en granito negro y que las de mayores dimensiones tienen entorno a dos metros de altura.

En algunas se representa a Sejmet sentada en un trono con el símbolo de la vida en su mano izquierda y en otras, la diosa de la guerra aparece de pie o portando un papiro, siempre coronada por un disco solar.

Sourouzian, citada por el comunicado, indicó que la conservación de las estatuas varía, y precisó que algunas de ellas se encuentran en buenas condiciones, las halladas más cerca de la superficie, y otras en malas, sin dar más detalles.

Los hallazgos pasarán por una fase de limpieza y conservación, para posteriormente ser expuestas en su emplazamiento original cuando concluya el proyecto, agregó la experta.

La misión arqueológica comenzó sus trabajos en esta zona en 1998 y, desde entonces, han hallado 287 estatuas de Sejmet, según precisó el director general de Antigüedades del oeste de Luxor, Fathi Yasin.

El Templo de Debod cierra por cuarta vez en un año


El Templo de Debod no remonta. Por cuarta vez en el mismo año, el monumento milenario ha tenido que cerrar sus puertas por tiempo indefinido. «Muy tristes por anunciaros el nuevo cierre del Templo de Debod», anunciaron los responsables del museo situado en la calle de Ferraz número 1.

Los problemas de climatización que arrastra el oráculo egipcio obligan, una vez más, a ordenar su cierre. La clausura se aplica para cumplir con el real decreto que especifica las «recomendaciones relativas a las condiciones de seguridad en los lugares de trabajo». Según esta normativa, los empleados públicos deben trabajar en espacios donde las temperaturas se encuentren por encima de los 17 grados centígrados y por debajo de los 30. Este ha sido el escollo que ha impedido su apertura en los meses más cálidos y ahora, de nuevo, invierno.

El aparato que regula la temperatura del interior del Templo está obsoleto y todavía no ha sido renovado. Tal y como explicaron fuentes del Área de Cultura y Deportes, existe un proyecto de sustitución del sistema de climatización del Templo. El pliego técnico se licitó en mayo y las obras, sin embargo, todavía no han empezado: «Arrancarán en breve», sostienen desde la Concejalía que ahora encabeza la propia Manuela Carmena.

El presupuesto para esta obra asciende a los 200.000 euros. El expediente de este contrato se retrasó debido a la prórroga de 46 días que demoró la aprobación de los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid para 2017 hasta el Pleno del pasado 15 de febrero.

Estaba previsto que las obras comenzasen este noviembre y que se extendiesen a lo largo de cuatro meses. Si el trámite burocrático no se retrasa más, los responsables del Templo dejarían atrás el calvario de depender de la temperatura para poder abrir en febrero de 2018. Según matizaron desde la Concejalía de Cultura, «se está estudiando la manera de que el templo no tenga que cerrar durante los trabajos de reparación». Mientras tanto, se tuvo que volver a impedir la entrada, por tiempo indefinido, a los miles de turistas que visitan el templo a diario.

El Museo Egipcio de El Cairo cumple 115 años antes de la apertura de su sucesor


El icónico Museo Egipcio de El Cairo, ubicado en un lateral de la céntrica plaza Tahrir, conmemoró el 115 aniversario de su apertura, ante la inauguración el próximo año del Gran Museo Egipcio, que está previsto que le reste protagonismo al histórico edificio.

Sin embargo, "el Museo Egipcio de Tahrir nunca morirá", aseguró el Ministro de Antigüedades egipcio, Jaled al Anani, en el acto celebrado para marcar su 115 cumpleaños.

"Me gustaría aprovechar esta oportunidad para dejarlo muy claro", destacó el titular en el evento que se celebró en los jardines del museo, con la asistencia de diversas personalidades egipcias y extranjeras.

El ministro aclaró que la inauguración del Gran Museo Egipcio y del Museo Nacional de la Civilización Egipcia, prevista en 2018, "en ningún caso" significarán el cierre de "nuestro icónico y amado museo".

"Como todo el mundo sabe, el museo (de Tahrir) está superpoblado, lo cual dificulta la exposición de sus decenas de miles de tesoros en la manera que merecen", explicó Al Anani, en referencia a la existencia de cientos de piezas que no tienen un hueco en las vitrinas y pasillos del edificio, y permanecen en su almacén.

Asimismo, la apertura del Gran Museo -que se ubicará junto a las pirámides de Guiza y que ya ha empezado a recibir fondos de su antecesor- permitirá a las piezas que permanezcan en el de Tahrir "brillar aún más".

Al Anani aprovechó la ocasión para condenar el reciente atentado terrorista contra una mezquita en la península del Sinaí, que dejó 305 muertos y más de 120 heridos el pasado viernes, y pidió un minuto de silencio en honor a las víctimas.

"Aprovecho este evento para enfatizar que Egipto derrotará el terrorismo; la civilización egipcia y su patrimonio son más fuertes que esta fuerza oscura (...) mientras permanezcamos unidos derrotaremos a esta fea bestia", aseveró.

23 de noviembre de 2017

Técnicas de visión artificial para descifrar jeroglíficos egipcios


En el complejo sistema de escritura egipcia, los nombres de los faraones eran enmarcados en óvalos conocidos como cartuchos. Por ejemplo, el cartucho referido a Tutankamón encierra un jeroglífico que significa la 'imagen viva de Amón'.

Ahora investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) han desarrollado un sistema de reconocimiento automático de estos cartuchos mediante la identificación de los jeroglíficos que lo componen. El deterioro que presentan muchos de los textos antiguos es uno de los mayores obstáculos a la hora de diseñar mecanismos de reconocimiento eficaces.

“El estado de conservación del material y las partes que han desaparecido con el paso del tiempo pueden afectar al resultado final. A menudo las imágenes presentan ruido o están incompletas, haciendo que el proceso de reconocimiento sea más complicado” señala Jaime Duque, autor principal de la investigación, publicada en la revista Sensors.

Para validar el nuevo sistema de reconocimiento se emplearon más de 260 cartuchos que contenían un total de 1785 jeroglífos procedentes de la Lista Real de Abidos (un bajorrelieve con 76 reyes del Antiguo Egipto), así como de otros monumentos y excavaciones egipcias.

La técnica se desarrolla en tres etapas con diferentes técnicas de visión artificial. En primer lugar, el sistema detecta el contorno del cartucho en la imagen inicial y delimita los bordes. Una vez localizado el cartucho, se extrae e identifica cada uno de los jeroglifos que contiene. Por último, el sistema procederá a interpretar el contenido para devolver de manera automática el nombre del faraón en cuestión.

“El método que proponemos tiene en cuenta diversos parámetros, como la distancia entre puntos, o la orientación y continuidad de los bordes” explica Carlos Cerrada, coautor de la publicación y director del Grupo de Ingeniería del Software y Sistemas de la UNED, que también destaca que la técnica “ha demostrado no depender de la intensidad y la integridad de los objetos que se han estudiado, así como de condiciones de iluminación variables”.

La aplicación de estos resultados podría ser especialmente útil para enriquecer la experiencia de los visitantes a los museos. El sistema podría integrarse en dispositivos móviles y obtener así datos relevantes de manera inmediata. El público que acuda a museos y yacimientos egipcios tendrá en su mano una herramienta para conocer el nombre del faraón y las fechas de su reinado y contextualizar así su visita.

Una investigadora de la UN excava en el Templo de Tutmosis III, en Egipto


Inmaculada Delage, arqueóloga e investigadora de la Universidad de Navarra, forma parte de una misión española encargada de estudiar el Templo de Millones de Años de Tutmosis III en Luxor. El objetivo de este grupo, liderado por la arqueóloga y egiptóloga Myriam Seco, es poner en valor a este faraón, que reinó en Egipto entre 1479 y 1425 a.C. y que ha recibido el sobrenombre del “Napoléon egipcio”.

El grupo español se encarga de realizar los trabajos de excavación, investigación, restauración y musealización de este templo, situado al oeste de la ciudad de Luxor, y que se encuentra sobre la antigua urbe de Tebas, capital del gran imperio egipcio.

A pesar de su importancia en la historia de Egipto, Tutmosis III ha pasado desapercibido hasta hace relativamente poco tiempo, eclipsado por otros reyes más conocidos, como Tutankhamón o Ramsés II. Durante su reinado, el gobernante convirtió el país en un verdadero imperio, ampliando sus fronteras desde Siria central hasta el norte del actual Sudán, lo que le ha otorgado, en la actualidad, el sobrenombre del “Napoleón egipcio”.

“Cada día, durante siete horas, tengo entre mis manos la historia de Egipto. Hallamos objetos religiosos, de la vida cotidiana, constructivos, rituales, entre otras muchas cosas. Esto nos permite acercarnos a cómo era la vida hace más de 3500 años”, afirma Delage. Las intervenciones en el templo, uno de los mejores ejemplos de construcción en adobe de la dinastía XVIII y que se caracteriza por haber sido excavado parcialmente en la montaña, se desarrollan desde el año 2008 en campañas de tres meses.

La investigadora de la Universidad de Navarra participó en los trabajos en el año 2014, realizando tareas de documentación del corpus iconográfico del templo y, tras dos años, ha vuelto para formar parte del equipo durante dos meses, en la presente campaña de 2017. Delage tiene a su cargo dos zonas de excavación, la primera de ellas en la capilla dedicada a la diosa Hathor, y la otra en la zona de producción y almacenamiento, que cubría las diferentes necesidades derivadas del templo, conocida como Warehouses and workshops.

19 de noviembre de 2017

El Museo egipcio de El Cairo expone piezas nunca antes vistas de la tumba de Tutankamón


El Museo Egipcio de El Cairo inauguró hoy una exposición de piezas encontradas en la tumba del célebre faraón Tutankamón, que nunca antes habían sido mostradas al público y que han sido restauradas durante tres años en el marco de un proyecto egipcio-alemán.

Entre las reliquias hay placas de oro talladas con finos relieves que se encontraron en el suelo de la tumba del denominado "faraón niño" -que reinó entre 1332 y 1323 a.C. hasta su muerte repentina-, parcialmente destruidas y que alguna vez decoraron los carruajes del rey egipcio.

Por primera vez, los visitantes también podrán ver empuñaduras de dagas, decoraciones de arcos y aljabas, además de otros artefactos de oro, cuero y materiales textiles.

Las piezas llevaban 95 años guardadas en el mismo baúl en el que las puso el descubridor del sepulcro de Tutankamón, el británico Howard Carter, en 1922, y han sido restauradas en el marco de un proyecto en el que participan el Museo Egipcio, el Instituto de Arqueología Alemán de El Cairo, el Museo de Maguncia (Alemania) y la Universidad de Tübingen (Alemania).

En la inauguración estuvieron presentes el Ministro egipcio de Antigüedades, Jaled al Anani, y el director del Instituto de Arqueología Alemán de El Cairo, Stephan Seidlmayer, además de representantes del Museo de Maguncia y de la Universidad de Tübingen.

La colección, que se puede ver en el Museo Egipcio adyacente a la céntrica plaza Tahrir, será trasladada en 2018 al Gran Museo que se está construyendo junto a las pirámides de Guiza, donde Tutankamón tendrá un protagonismo destacado.

Arqueólogos rusos hallan un sarcófago egipcio intacto


Un grupo de arqueólogos rusos ha encontrado en el oasis de El Fayum, Egipto, un sarcófago de madera intacto con una momia en su interior.

El equipo de arqueólogos rusos lleva siete años excavando el escasamente estudiado complejo arqueológico de Deir al-Banat, en el oasis de El Fayum. Se trata de las ruinas de un antiguo monasterio copto, ubicado justo encima de una antigua necrópolis egipcia.

La mayor parte de la necrópolis ha sido saqueada, pero los arqueólogos lograron encontrar varios sepulcros intactos.

Según los especialistas, el cuerpo está muy bien conservado y probablemente pertenecía a un ciudadano adinerado que vivió en el período grecorromano de Egipto (del 332 a. C. al 395 d. C.).

El rostro de la momia estaba cubierto con una máscara de colores intensos, entre los que prevalecen el dorado y el azul.

En esa época, el Antiguo Reino estuvo gobernado por la dinastía ptolemaica griega, que fue sucedida por los emperadores romanos. El comunicado sobre el descubrimiento fue publicado en el sitio web del Centro de Estudios Egipcios de la Academia de Ciencias de Rusia.

Recientemente, los arqueólogos han encontrado en el oasis de El Fayum el primer colegio helenístico en Egipto, una institución educativa donde los jóvenes pasaban la mayor parte de su tiempo entre entrenamientos físicos y clases de música o retórica.

Aparentemente, el centro de estudios fue construido por colonos griegos adinerados para que sus hijos no perdiesen los lazos con la cultura griega.

Antonio Morales: "El trabajo real de un arqueólogo en Egipto es intenso, estresante y vertiginoso".


Es profesor de Egiptología en la Universidad de Alcalá y ha sido docente e investigador durante años en la Universidad Libre de Berlín, en Alemania. Pero Antonio Morales es también un hombre de acción, acostumbrado al trabajo de campo en Egipto. Dirige en Luxor el proyecto Middle Kingdom Theban Project y trabaja como epigrafista y asesor en las excavaciones de Qubbet el-Hawa de la Universidad de Jaén y de la Universidad de Pennsylvania en Abydos. Su colaboración en “La historia secreta de las momias” ha sido clave para descifrar los cartonajes que cubren el cuerpo de Nespamedu, la momia dorada del Museo Arqueológico Nacional.

6 de noviembre de 2017

Pérez-Accino: ''El llamado Escondrijo real de Deir el Bahari no era un escondite''


«Nunca hubo escondite mejor disimulado», aseguró Gaston Maspero en su informe del Escondrijo Real de Deir el Bahari que acababa de descubrir en 1881, con unas 40 momias de faraones tan conocidos ocmo Amenhotep, Tutmosis II, Tutmosis III, Tutmosis IV, Seti I o Ramsés II. Siempre se ha creído que se quiso poner a salvo de saqueos a estos reyes de distintas dinastías de Egipto, ocultándolos en esta «Cachette» de Luxor, pero los descubrimientos de una expedición arqueológica española podrían cambiar esa visión.

«Es cierto que fueron colocadas todas las momias juntas para protegerlas mejor, pero no es un escondite», asegura José Ramón Pérez-Accino. El egiptólogo de la Universidad Complutense acaba de regresar a Madrid con indicios de que la historia de este wadi (una especie de pequeño valle) en el que se encontraron las momias reales es mucho más antigua de lo que se pensaba. En sus rocas ya se habían hallado con anterioridad los grafitos más antiguos de la necrópolis tebana, pero los arqueólogos españoles han localizado nuevas inscripciones en las rocas que no habían sido registradas hasta ahora.

«La prospección antigua que se realizó en los años 60 no estaba terminada. Tenemos más de la mitad del valle todavía sin publicar», subraya el egiptólogo.

La expedición de la Universidad Complutense, en la que ha participado la decana de los egiptólogos españoles Carmen Pérez Die, ha encontrado cerca de la tumba «grafitos no registrados». Algunos «con nombres reales» que, de confirmarse como tales, llevarían a los expertos a empujar hacia atrás la historia de este enclave que antiguamente era lugar de paso entre las poblaciones de Deir el Medina y Deir el Bahari. Ante este Escondrijo pasaba un camino al que estos expertos llaman coloquialmente la Gran Vía, por el tráfico que sospechan que tenía en la Antigüedad.

«La idea de que era un escondite es muy difícil de sostener, porque además el camino a la tumba está lleno de grafitos antiguos», según ha podido constatar allí Pérez-Accino.

¿Por qué razón se eligió entonces ese lugar para enterrar las momias reales? «Pensamos que una manera de proteger algo es esconderlo y otra es colocarlo en un sitio que todo el mundo conoce y está a la vista, donde cualquiera se daría cuenta si alguien entrara», responde el egiptólogo, que sospecha además que ese wadi era un lugar especial para los egipcios. «Está en el centro, rodeado de valles llenos de tumbas por todas partes y, sin embargo, éste está vacío. Solo tenía esa tumba. Es una anomalía», explica.

Revista Egiptología 2.0


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Exposición temporal: Egitto. La straordinaria scoperta del Faraone Amenofi II (Museo delle Culture, Milano). Del 13 de septiembre de 2017 al 7 de enero de 2018.